23.12.10

Feliz Navidad y el Mejor 2011 !!

Para que reflexionemos, a la hora de brindar


La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas mas grandes y familias mas chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos mas grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero mas problemas, mejor medicina pero menor bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma . Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero mas divorcios, casas mas lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.

2.7.10

Quién manda en casa?

Muchas mujeres prefieren relegar en sus esposos las decisiones más serias, otros esposos aseguran tener ellos la última palabra: "sí, querida". La cuestión es que conseguir un equilibrio no resulta tarea sencilla.

Las cuestiones de poder se dan en todos los ámbitos de la sociedad y las parejas que conviven o matrimonios no están exentos de ello. Si ambos trabajan y se enferma uno de los niños, quién debe llevarlo al médico?. Si ella tiene una muy buena oportunidad de trabajo en otra región, el esposo dejaría su trabajo para ir con ella? Desde las más conflictivas e importantes hasta las más pequeñas y cotidianas, aceptar la decisión que a veces impone uno de los miembros nos lleva desde una conversación razonable hasta los gritos, pasando por dormir espalda con espalda.

Si bien a veces es difícil decidirlo y mucho más llevarlo a cabo, pautar o negociar los aspectos en los que cada uno tomará las riendas de las decisiones es lo mejor.

Pero en muchos hogares mientras papá y mamá discuten por ver quién lleva los pantalones, los chicos son los que terminan tomando decisiones que no les corresponden, como el lugar dónde ir de vacaciones, la escuela a la que quieren asistir porque va el amigo del barrio, el programa de televisión a la hora de comer y el menú que todos tendrán en sus platos.

(escrito por mi, bajo el seudónimo de marInes en Canalwoman)