15.2.09

La realidad no es real


La realidad no es real, al menos no en su completa dimensión. Oímos sonidos, en forma parcial, hasta determinada frecuencia (los perros oyen otros sonidos, que nosotros no), nuestras pupilas se ajustan a la luz, (cómo será realmente de brillante el día!?), y solo hay algunas personas con sinestesia, que les permite percibir colores en los sonidos, sabores en las texturas, etc.
Todo esto sin mencionar nuestra incapacidad de percibir las energías que nos rodean, las de las personas, animales, plantas; o incluso las dimensiones paralelas.

Hace muchos años, en un seminario donde aprendí una técnica de sanación a través de la energía, utilizando las manos, meditación y trabajos espirituales mediante, se lograba una alteración de los estados de la conciencia, sin intervención de ningún tipo de drogas. Esto permitía abordar distintos aspectos personales o de la persona a tratar, según el caso.
Lo cierto, y aunque no lo creas, a través de un trabajo determinado se abrió por unos minutos la puerta de mi conciencia y pude acceder a los recuerdos de otras vidas anteriores. Fueron solo unos minutos, pero fue tanta la información y tan grande la cantidad de imágenes, sensaciones y emociones, percepciones y conocimientos, que fue aterrador.

Con razón cuando nacemos olvidamos todo el bagaje con el que venimos… Recordarlo todo y tenerlo presente todo el tiempo sería insoportable. Con esto quiero decir que hasta la realidad cotidiana de quienes somos, es parcial.

La realidad de un niño descalzo que sufre hambre, no es igual a la de otro que además de tener necesidades vive en medio de las balas; u otro que teniéndolo todo, nunca tiene cerca a sus padres que están más interesados en su profesión que en él mismo; o al que sin lujos ni privaciones siente el calor de un hogar.

No percibimos la realidad física ni emocional. Creemos tener certezas en todo lo que nos rodea, pero solo es una verdad parcial. Seguramente porque todavía no estamos listos para entenderla, para asimilarla, para disfrutarla. Nos falta evolucionar.


(Tomado de Canalwoman, escrito por mi, bajo el seudónimo de marInes)