28.1.08

26 de enero


El 26 fue mi cumpleaños.
O como yo prefiero decir: celebré el día de mi nacimiento ! jajaja !
Lo cierto es que la pasé muy bien.
Ya terminé con los arreglos de la casa y después de la ingesta del sábado por la noche, ayer lo dediqué al descanso absoluto.
Como no cumplí 100 años y tengo pareja, hijos, familia y amigas, el siguiente cuento no aplica en mi caso.
Aunque sirve para reflexionar a la hora de pedir deseos.

Una viejita cumple 100 años y se encuentra en su cocina festejando, ya que no tiene a nadie.
De pronto, se le aparece un genio y, después del susto, el genio le dice: ¡Anciana, por haber cumplido 100 años le concederé tres deseos!
¡No lo puedo creer! ¡Qué felicidad! ¿Qué pediré, qué pediré?
Ya sé: Primero,quisiera tener 20 años y ser hermosa... Segundo, que este departamento esté lleno de joyas, dinero y como nuevo... Tercero, que conviertas a a mi fiel gato en un hombre joven y guapo que no se separe de mí en toda la vida...
El genio cumple con sus deseos y se esfuma...
Del baño aparece el joven, muy apuesto, y antes que la ex-anciana se arroje a su brazos él le dice:
Una sola cosa quiero preguntarte... ¿No te arrepientes ahora de haberme castrado?