22.9.07

Para mi angel S......


No sonaron tintiniantes campanas
brillantes de cristal.
No escuché contundentes trompetas anunciadoras,
ni las danzantes notas
de ningún otro instrumento celestial.
No había alli la dulce fragancia
de las flores,
ni el fresco aire de una campiña
robusta de trigal.
Sólo sentí tu presencia,
cálida y eterna,
tu compañía sin condiciones.
Tu mano extendida hacia mí
sin esperar nada, dándolo todo.
Y tu mararillosa, inconmensurable sonrisa de amor,

iluminaba
toda mi diminuta realidad material.
Y entonces entendí
que tu figura blanco azul,
tu hermosa mirada
y esa juguetona
y alegre energía vibrante
siempre había estado ahí, junto a mi.
Desde siempre y por siempre.
Gracias por tu guía, tu protección y tu compañía.